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lunes, 18 de julio de 2016

¿Eres mamá y te gusta la moda? El estilo sporty chic es para ti.

No, no es una publicidad a ninguna marca. Este es un post pensado para las mamás que como yo, antes de la maternidad teníamos todo el tiempo del mundo para arreglarnos, cuidar cada detalle de nuestra imagen y andar vestida con las ultimas tendencias. En verdad, hablar de esto suena un poco banal, pero para mi fue necesario reinventarme y no salir a la calle en pijama. ¿Será que soy superficial? no creo, lo que pasa es que ya mi hijo menor tienen un año y mi femineidad va despertando poco a poco, tengo más ganitas de arreglarme pero sin exagerar, tengo ganas de verme bonita y lo podemos lograr con el poquito tiempo que tenemos con esta tendencia sporty chic. 


Esta tendencia definitivamente no se trata de salir a la calle vestida con ropa deportiva, yo diría que deportiva pero bien vestidas, con ese toque coqueto que nos gusta. Y que mejor que sentirte cómoda y ademas estar a la moda.




El estilo sporty chic no lo inventé yo, ¿Qué es entonces este estilo?

Es un estilo formado con prendas semi-formales y combinadas con algunos elementos deportivos, pero ojo, en definitiva no se trata de utilizar la ropa con la que saliste del gimnasio, estas prendas resérvalas únicamente para hacer ejercicio.







¿Por qué es fácil llevar esta tendencia?


Porque prácticamente te colocas tus jeans preferidos, tus tenis o zapatillas deportivas, y una camiseta o franela, sweaters grandes de lana o tejidos  y el cabello suelto o recogido según tu animo del día. Hasta acá esta fácil y rápido. El toque final se lo dará un bolso/cartera grande donde además te van a caber todas las cosas del bebé y dejamos a un lado esas fastidiosas pañaleras.  Se que suena desaliñado y loco, pero revisando algunas cuentas en instagram me di cuenta que las chicas están usando un look súper relajado y natural, las redes están inundadas de chicas que utilizan prendas deportivas y se ve súper chic y eso es un punto a favor. El plus lo puede dar tu pelo con algunas ondas, y eso lo puedes lograr de la noche a la mañana, sí, te acuestas a dormir con una cebollita alta y al despertar sueltas tu cabello y lo acomodas a tu gusto. Como toda madre que se da un baño cuando los chicos ya están dormidos, así, aprovecha ese momento para darle cariño a tu cabello y al otro día amanecerás radiante. 





¿Quien iba a creer que usar un vestido con zapatillas deportivas iba a ser de lo más trendy?


Si caminas por el centro comercial notaras que las tiendas están repletas de tenis y sudaderas haciendo de estas una prenda imprescindible. Por fin, las madres desesperadas pegamos una. 

Para finalizar les comparto un escrito que es lo más parecido a lo que yo sentí cuando me vi metida en la maternidad y de repente ya yo no era la misma. Disfrútenlo. 

“El puerperio es una etapa naturalmente perfecta, una metanoia enriquecedora, vital, que lleva a la mujer a una depresión postparto. ¿Por qué una mujer sana y feliz se entristece cuando tendría que ser el mejor momento de su vida?. El parto le conduce a un desafío interior, a una búsqueda, a una reconciliación con lo no esperado (…), un cara a cara con una parte propia que rechazamos, en una sociedad en la que prima la adaptación al medio siguiendo unos patrones de comportamiento impuestos y no instintivos”

“Y superadas todas las dificultades, descubre que LA ENGAÑARON, que no fueron unos meses y vuelta a la normalidad, que ahora su realidad es radicalmente distinta y que tiene que adaptarse a otro ritmo que es el que él impone. Que es otra mujer distinta que poco tiene que ver con la que llevaba ese ritmo imparable y tenía las metas profesionales tan claras”
“Y te descubres a ti misma mirándote en los azulejos de la cocina mientras sostienes en tus brazos a tu hijo, ambos bailáis una melodía pasada de moda, porque has dejado de prestar atención a las tendencias actuales, has olvidado quien eras y qué querías en la vida, sólo tienes presente y ahora, agarras su pequeña mano mientras danzas en la eternidad el mejor baile de tu vida, y te das cuenta de que esto es la felicidad”

Ana Sabater






viernes, 17 de junio de 2016

El poder de las palabras

Últimamente me ha dado vueltas por la cabeza esa frase "La forma como le hablas a tu hijo se convierte en su voz interior".  Y es que lo grave acá es que sera su voz de por vida, por lo menos hasta que sea consciente de que personas adultas lo han marcado con su discurso, esa voz vivirá con ellos por siempre para limitarlos.



La frase favorita de mi madre podría ser "Nathaly, siempre fue una boba" "ahí donde yo la sentaba, ahí se quedaba" "le tenia miedo al perro y le tenia miedo al señor (fulanito)" y yo, señores, le temo a TODO o casi todo en esta vida, soy nerviosa como de naturaleza, y a los perros ni se diga, casi ningún animal se me puede acercar sin que yo me asuste,  pues sí, creo que cualquier persona diría que soy "una boba".  Pero bueno aquí lo realmente importante no es hablar de mi, ya que al convertirme en madre me volví consciente de que las cosas que forjan mi carácter en parte han venido de el trato durante mi infancia y que eso lo puedo sanar a través del trato amable que le brindo a mis hijos. 


frases como: 

"eres demasiado lenta"
"presta tus juguetes, no seas egoísta"
"deja que el niño juegue, no seas envidioso"
"porque siempre haces todo mal"
"no sirves para nada"
"no seas fría, saluda" 
"es que es muy necio"
"¿no te puedes parecer a tu hermano?"

Ridiculizan a tu hijo, bajan su autoestima, le restan seguridad y aunque estemos cansados hay que morderse un poquito la lengua. También sucede que decimos estas cosas porque repetimos patrones de conductas a los cuales hemos estado expuestos, hay familias muy coloquiales que utilizan las etiquetas para referirse a otra persona "sin tener la intención de herir" pero esto es un mal hábito que se trasmite de generación en generación. 


Así que pueden haber tres razones por las cuales le hablas mal a tu hijo. 

1- Porque puedes ya que existe la confianza de hacerlo, no le hablarías igual al hijo de tu amiga. 
2-Porque te hablaban así y no pasa nada. Hasta que te pones a analizar que esas frases han traído alguna limitación o dificultan tu manera de comunicarte con los demás.
3- Porque estas cansada. Somos madres, somos humanas y nos cansamos, es totalmente normal. Lo importante es saber que cometiste un error y que debemos pedir perdón a nuestros hijos. Recordarles que los amamos, hagan lo que hagan. 


Si verdaderamente lo que le decimos a nuestros hijos sera su voz interior hasta la adultez, entonces, facilitémosles un poco las cosas, y no con esto me refiero a que el niño únicamente deba recibir halagos, pero tampoco debemos etiquetarlos y reírnos de sus errores. Claramente, no es lo mismo decirles "no sirves para nada" a decirles  "tranquilo esta vez salio mal pero lo seguiremos intentando". 


Un ejemplo y es lo que me pasa comúnmente con mi hija, es que se toma su tiempo para caminar, y yo no siempre estoy de humor pero me toca respirar, nuestras caminatas suelen ser muy largas para su edad, y aunque quisiera decirle "Galilea, eres demasiado lenta, acaso no puedes caminar igual de rápido que tus compañeros de clases", me concentro en mirar tiendas, preguntarle que tal estuvo su día, comprar snacks para el camino, entre otras. 


Les comparto un fragmento que me encanta de un articulo de Laura Guttman llamado "Averiguar qué nos sucedió cuando fuimos niños".


Sólo una vez que hayamos recorrido, en ocasiones con dolor, la realidad vivida desde el niño que hemos sido, quizás seamos capaces de aceptar a nuestros hijos tal como son, con sus recursos, sus particularidades, su sensibilidad, sus percepciones y sus ángeles. Si maduramos comprendiendo que ya no importa si alguien nos ama sino que pondremos nuestros recursos al servicio del amor al otro y sobre todo del amor incondicional al niño, todos se van a beneficiar. 



sábado, 10 de octubre de 2015

Amor por la lectura + Fotos de la visita a la biblioteca Julio Mario Santo Domingo

El amor a la lectura va muy relacionado con el cuidado que le damos a los libros, pero no por esta razón debemos dejar de ofrecer libros y cuentos a nuestros pequeñitos.  El primer encuentro con la lectura se puede dar  desde el vientre de la madre. Está claro que un bebé no sabe leer pero  estará siendo estimulado al escuchar la voz de su madre, escribirles cartas a nuestros bebés es una buena opción.  A través de esta lectura no lo vamos a enseñar a leer, pero le vamos a trasmitir algo de por vida: el placer de la lectura.

Área infantil -  Visita a la biblioteca Julio Mario Santo Domingo

Cuando el bebé va creciendo le llama la atención el mundo que lo rodea, aunque él no tenga capacidad para leer, al mostrarle un libro se siente intrigado por los dibujos, colores y hasta texturas que este traiga. El bebé puede comenzar a manipular los libros y los padres pueden comenzar una lectura con él. El niño a través de este hábito  se dará cuenta que mamá o papá le ponen voces a esos dibujos y esto será de gran atractivo para el bebé.  Un libro crea flujos  de comunicación, estrechas lazos de afecto y complicidad cada vez más fuertes y más ricos.



En cuanto al miedo de que los niños rompan los libros, en el mercado existen varias opciones para bebés, hay libro con páginas de plástico acolchado que ellos pueden morder o cuentos de capa dura. Yo personalmente no tengo ningún problema en que los niños rompan uno que otro ya que estos siempre se pueden reparar y es su manera de acercarse a la lectura y de manipular, también es una forma de aprender a pasar las hojas. Yo comencé a brindarle libros económicos que no tuvieran mucho valor monetario para evitarnos molestia si la niña al pasar una hoja la rompía. Así que no se asusten si el niño rompe alguna hoja, en ese momento y etapa de su desarrollo es su forma de quererlo.

Ludoteca - Biblioteca Julio Mario Santo Domingo

Mi hija de tres años pide que le leamos cuentos para dormir, ella tiene sus libros en su mesita de noche, a su altura, de manera que estén a su alcance en el momento que ella lo requiera. Ella sola escoge sobre que vamos a leer. En otras ocasiones ella no quiere que le leamos nosotros los adultos, sino que ella quiere leernos a nosotros. Obviamente Galilea (3 años) no sabe leer pero recuerda el relato a través de los dibujos o los inventa creativamente. 

 Leyendo "Mafalda" 


Hemos comenzado a introducir el idioma ingles en la casa durante nuestra rutina, así que algunas noches leemos en inglés. Es importante no imponer la lectura, esto debe ser un acto normal y cotidiano. Habrán días que el niño pida leer tres cuentos y habrán otras donde no alcancen a leer la mitad de uno solo. La lectura oída alimentará su imaginación, le ayudará a crear sus propios personajes, sus sueños. Y así, el bebé, que aprenderá a leer en su momento,sabrá que un libro proporciona un juego muy gratificante. De la afición a la lectura depende un placer inagotable, un desarrollo cultural y gran parte del éxito escolar.

 Rinconcito de lectura de Galilea


Tanto en la sala de clases como en algún lugar de la casa se puede destinar un rincón para los libros y la lectura. No se necesitará más que un espacio para poner los libros: estante, canasto,  o mesa pequeña para guardar o exhibir los libros favoritos, más algunos cojines o sillas para poder acomodarse a la hora de leer.

Acá les dejo imágenes de inspiración para rincones de lectura: 




 “El que lee mucho y anda mucho, ve mucho y sabe mucho”. Miguel de Cervantes. 

sábado, 19 de septiembre de 2015

Hijos Expatriados



Hace 30 años mis padres dejaron su país de origen buscando nuevas oportunidades, así que mi hermana y yo nacimos en Venezuela, quizás no fuimos expatriadas pero si nos adaptamos a vivir una vida sin familiares cercanos, crecimos sin saber lo que era pasar el domingo en casa de la abuela o jugar con los primos. Toda mi familia materna y paterna vive fuera de Venezuela. A pesar de esto mi hermana y yo no nos consideramos colombianas, somos Venezolanas hasta los tuétanos, así nos criaron. Sin embargo, crecimos comiendo arroz con coco, mote de queso, carimañolas (comidas típicas de la región de mis padres). Bueno, tampoco estamos hablando de una diferencia cultural tan marcada, nos vinimos a un país hermano. Creo que por esta razón he querido tener muchos hijos y una familia grande porque eventos como navidades o cumpleaños se limitaban al núcleo familiar.  Éramos solo nosotros cuatro, papá, mamá, mi hermana y yo. 30 años después se repite la historia, me tocó dejar a mi Venezuela buscando mejores oportunidades y me acogió la patria de mis padres. Así que ha sido un ciclo, mis hijos están creciendo lejos de sus abuelos maternos y paternos, lejos de sus tíos, lejos de sus primos paternos. Hoy a dos años de haber dejado nuestra patria continuamos adaptándonos y las constantes despedidas de las visitas de nuestros familiares ha sido lo más difícil de llevar. El sondeo del Global Expatriates Observatory revela que el 22 % de los expatriados encuestados procede de familias que han vivido en el extranjero, mientras que el 19 % proviene de familias multiculturales. La probabilidad de que un niño expatriado opte por un estilo de vida nómada (de forma temporal o permanente) cuando sea adulto es elevada.


Cada vez es más común despedir a amigos o familiares ya que estos han decidido partir a otro país, las despedidas se han vuelto costumbre en la vida de los venezolanos. Por ejemplo, cuando nosotros decidimos dejar nuestro país buscando un mejor futuro, mi hija Galilea apenas tenía un año y medio así que su adaptación fue rápida y sin complicaciones, casi que no se percató de esto. La adaptación al nuevo entorno cultural varía, dependiendo de la edad de los niños y para cada etapa se pueden aplicar diferentes estrategias.Para nosotros los adultos el obstáculo más grande puede ser, lidiar con las emociones de los hijos mientras nosotros estamos pasando exactamente por lo mismo. Para los niños serán difíciles los cambios ya que estarán expuestos a un entorno nuevo, colegio, amigos, vecinos y dependiendo el país de origen y el de destino puede que mucha cosas sean distintas, la comida, el idioma, el clima, la religión etc. Debemos darles la noticia a los niños lo antes posible sobre el cambio que todos vamos a vivir y darles una imagen positiva sobre lo que esto va a significar para ellos. Pueden mostrarles fotos sobre el sitio de destino para motivarlos.Kate Berger, una psicóloga especializada en trabajar con niños expatriados asegura que los niños menores de 7 años tienen más facilidad de adaptación a la hora de hacer nuevas amistades y de aprender un idioma nuevo que los niños mayores de esta edad.A través de mi experiencia les contaré una serie de consejos y estrategias para facilitar la adaptación de los niños expatriados.




1-   Hablar siempre con la verdad
Cuando nuestros niños nos hacen preguntas es porque necesitan respuestas concretas y no cuentos de maravillas. Ellos no conocen de rodeos de adultos, los niños son directos, sinceros y transparentes. Las preguntas serán la constantes así que debemos estar preparados para responderlas. ¿A dónde vamos? ¿Por qué nos vamos lejos? ¿Cuándo volveremos a casa? ¿Cuándo voy a ver de nuevo a mis amigos? Para nosotros los padres estas serán preguntas muy difíciles de responder si nos basamos en nuestras propias emociones. La manera más saludable de hablar con nuestros hijos será con la verdad, respuestas claras, puntuales, nada de “nos vamos de vacaciones “pronto volveremos a casa” nada de promesas que no podremos cumplir. De la misma forma directa y precisa que preguntan, esperan ser respondidos. Para los niños mayores de 7 años estas respuestas serán más fáciles de entender pero la adolescencia, por su parte, resulta una etapa crítica en los hijos, quienes pueden afrontar el cambio de país con especial sensibilidad. En ambos casos no queremos hijos decepcionados de sus padres con promesas que no pudimos cumplir porque la realidad es otra, así que lo más importante es hablar con la verdad.


2-   Destacar aspectos positivos
Debemos mostrarles a los niños las ventajas que les traerá la mudanza, hay que hacerles ver que el cambio será positivo y que las costumbre y sus hábitos familiares nos sufrirán grandes alteraciones.

 Conocerán una nueva cultura, nuevos amigos, nuevos lugares que visitar etc. Mostrarle a los más grandecitos los beneficios de aprender un nuevo idioma y de graduarse en el extranjero. 

3-   Vivir el duelo
Debemos dejar que nuestros hijos se despidan de su vida anterior, la cuestión no es tan fácil como cambiar un chip. Generalmente se vivirá una fase traumática a nivel inicial y con naturalidad se irá o depresión trasladando a la aceptación, resignación y por ultimo liberación del afecto. Hablar con el adolescente sobre sus sentimientos y no juzgarlo facilitará resolver y no encapsular su duelo. A niños más pequeños podemos facilitarles hojas blancas y crayolas, pedirles que pinten algo en nuestra compañía, será muy especial para el sentir que nos importan muchos sus sentimientos. Sus dibujos pueden decir mucho de sus emociones. 



4-   La nueva escuela
Primeramente debes informar en la nueva escuela el cambio por el que acaban de pasar, con esta información la nueva profesora de tu hijo estará consciente del origen de algún comportamiento  que presente el niño. Es normal que el niño que no mordía, comience a morder a sus compañeros o el que dejó los pañales, los quiera volver a usar. Estos retrocesos en el desarrollo son temporales y completamente normales luego de grandes eventos, momento de tensión o cambio brusco en su vida. Se trata de que la educadora intente crear un clima de seguridad y cordialidad afectiva para que el niño se sienta seguro. Así que aconsejo buscar escuelas que te brinden esta confianza, si tienes amigos viviendo en ese país documentarte un poco con ellos sobre qué tipos de escuelas son las mejores para facilitar el proceso de adaptación.
Con esta información que ofrecerás en el colegio la profesora deberá tomar medidas para facilitar la adaptación sobre todo si se maneja un idioma distinto al de origen. Esto es un tema importante, recuerda que si tú no manejas el idioma se puede afectar la habilidad para ayudar a tus hijos a hacer los deberes.


Cuando mi hija Galilea comenzó la escuela, era su primer día de colegio en toda la vida, ella estaba muy pequeña así que el proceso de adaptación no era lo que me preocupaba. Mi mayor preocupación era mantener una comunicación clara con su profesora. Aunque Colombia queda al lado de mi país de origen, decir algunas cosas que para mí sonaban normales, para la profe de Gali era una locura total. El otro tema al cual tuve que acostumbrarme fue la preparación de la lonchera. No era que yo iba a meter un tequeño y un juguito de naranja y ya no, no, no. Acá se maneja una alimentación muy saludable, y yo no siempre cumplía con eso. Poco a poco fui aprendiendo sobre términos, acá la merienda son las “onces” se pueden imaginar que me hablaban de onces y yo quedaba como ¿QUÉ?, Así que amigos lo más importante es la relación con la profesora, ella será esa persona después de ti más cercana a tu hijo, con la cual pasara muchas horas. Mejor dicho, métansela en el bolsillo.  


5-   ¡No sé de donde soy!
Es importante que los niños expatriados no vean la cultura de sus padres distinta a la de ellos. Es fundamental mantener contacto con sus raíces. Hablar en casa la lengua materna, comprar libros y películas de ese mismo idioma y fuera de casa hablar el nuevo idioma. Comer en casa platos típicos del país de origen y preparar esas recetas juntos. Para los niños será muy fácil tomar aspectos de ambas culturas y no sentirse que pertenezcan totalmente a una o a la otra. Por lo tanto hay que aprovechar cada experiencia para crear en ellos un sentimiento de pertenencia. 
En general los niños son flexibles y poseen gran capacidad de adaptación. Depende de nosotros los padres hacerles el camino un poco más fácil. Controlar nuestras emociones aunque sea duro para poder consolarlos a ellos. No será la primera vez que como padres tengamos que hacer de tripas corazón (una barrera para controlar las emociones) para acallar nuestros sentimientos y darle más importancia a la de ellos. Como hija de padres expatriados y madre de hijos expatriados puedo decir que se puede sacar provecho de cada experiencia, de cada cultura, de cada persona nueva que conocemos, sin mayores complejos o traumas.

sábado, 12 de septiembre de 2015

10 Pasos para una sesión de fotos familiar perfecta

Para nosotras las madres es un tema muy importante el de las fotografías familiares. Queremos tener recuerdos perfectos de cada momento, actividad, salida, paseo, regreso a clases, vacaciones, etapa de crecimiento, cumpleaños y hasta las navidades de nuestros hijos. Nos encanta tener la casa repleta de portarretratos con esas imágenes que nos hacen suspirar, y ni se diga que llegue la visita y mire todos esos momentos y nos digan uno que otro elogio. En este post les voy a contar como he logrado tener fotografías desde mi punto de vista “perfectas” sin ayuda de un profesional, sin cámara profesional y lo más importante y tranquilizador para una madre de varios niños (sin tener que salir de casa)
Estos son los 10 pasos a seguir:   

1- Escoge un tema
Primero que todo, debemos pensar que temática queremos utilizar para la sesión fotográfica. Yo por ejemplo escogí de súper héroes porque todos en la casa teníamos camisetas de súper héroes y mi suegra le regaló el body de superman a mi hijo Max, entonces pensé que sería un tema muy divertido con el cual podemos jugar y hacer poses, además de económico ya que no teníamos que salir a comprar nada. Acá les dejo algunas ideas:

Jugar con un tutú, collares de mamá, sombreros, tacones, pelucas, juguetes, vestirse todos del mismo color, que está muy de moda. Papá y bebé sin camisa, bebé solo con pañales, hermanitas o hermanitos vestidos con prendas similares o iguales que tengan en sus respectivas tallas.
 

2- Inspírate
Luego de haber escogido un tema según los recursos que tengas en casa, investiga, indaga, observa sesiones fotográficas con temas similares al tuyo en revistas infantiles o por internet, hay infinidades de ideas, de esta forma no tendrán que matar su cerebro pensando en que cuales son las poses que deben poner para la foto perfecta. Yo no encontré muchas fotos familiares sobre súper héroes pero tratamos de imitar movimientos o gestos para entrar un poco más en el tema.

3- Arma el set
 Cómo no somos profesionales, no tenemos luces especiales, ni nada de eso, entonces es buena idea utilizar una pared que este pintada de un solo color y cerca de un ventanal para poder utilizar toda esa luz natural. Igualmente saldrá muy económico utilizar cosas que tengamos en casa como cojines de la sala, sábanas blancas, cobijas de colores, taburetes, sillas, etc. Todo dependiendo del tema escogido. Yo no utilice objetos extras ya que quería resaltar solo los colores de cada camiseta. Adicionalmente se puede aprovechar una salida familiar a algún parque con bastantes áreas verdes para tomar las fotografías mientras juegan.
 

4- Llénate de palabras motivadoras.
Recuerda que los protagonistas serán los niños y para trabajar con ellos y no morir en el intento debes llenarte de mucha paciencia y palabras motivantes. Ejemplo: ¡Wow que bella te ves con ese vestido! Ahora da una vuelta, ¡Qué bien te queda ese sombrero! Ahora hagamos todos juntos como los vaqueros. Será muy útil hacer de toda la experiencia un juego, la idea es divertirse en familia, no terminar frustrada llorando en el cuarto. Créeme que ningún niño saldrá feliz en una fotografía con una mamá ogra regañándolo.
 

5- Aprovecha cada momento
No te obsesiones demasiado con la perfección de cada pose, también queda muy bonito capturar ese momentos de risas espontaneas, de abrazos o morisquetas entre los niños. Recuerda siempre que lo más importante para lograr un buen resultado será la diversión. La toma perfecta no saldrá en la primera foto. Es muy probable que tomes 100 fotos, y apenas 2 ó 3 de ellas valgan la pena, ya que todo queda a criterio personal del fotógrafo.
 

6- Prepara tus recompensas
No estoy hablando de mascotas, sino de niños pero ¿A quién no le gusta que lo premien luego de haber hecho un buen trabajo? Mantén a la mano dulcecitos de manera que puedas ir premiando el buen comportamiento de tus pequeñitos y utilízalo como un recurso. A medida que ellos respondan a tus peticiones (muy creativamente) se le ira dando un premio. Preocupa que sean dulces pequeñitos ya que no es hora de la merienda, es simplemente un pequeño incentivo. Por ejemplo a mi hija de 3 años le ofrecí sus dulcecitos preferidos y a mi bebe de 4 meses solo le ofrecía pecho cuando se ponía irritable
 7- Escoge horas lejanas a las siestas y comidas
La idea es que los niños vivan una excelente experiencia, que no se encuentren cansados o hambrientos en este momento, esto ayudará a tener un mejor desempeño para la sesión de fotos.


8- ¡Auxilio! No tengo una cámara profesional.
Puedes utilizar una cámara normal o utilizar la cámara del celular que tengas tú o tu pareja o cualquier miembro de la familia que posea la mejor cámara. Algo muy importante a tener en cuenta es asegurarse de usar una buena resolución que sea igual o superior a los 5 Megapixeles. Todas las fotografías que les estoy mostrando las tomamos con mi celular Motorola Moto G. La idea es ser muy recursiva utilizando la mejor iluminación de la casa o al utilizar la iluminación natural en exteriores como parques, plazas etc. 

9- Para darle un (re)toque final
Nosotros utilizamos el photoshop para darle esos toques finales a las fotografías. El photoshop no tiene mucha ciencia. Lo recomiendo porque es muy fácil de usar y pueden aprender las nociones básicas con algún tutorial que consigan por internet. Con este programa podrás corregir algún problemita de iluminación o cualquier otro detalle.

10- El regalo perfecto
Utiliza el resultado final de muchas maneras, no solo para presumir nuestras fotos en la sala de la casa sino para regalarles a los abuelitos en su aniversario, tíos en los cumpleaños, para el papito el día del padre, etc.